Un Evangelio, muchas formas (2)

42-20913196

Seguimos con la segunda parte del artículo de Tim Keller.

Sintiendo la tensión

Mi experiencia es que esos aspectos individuales y colectivos del Evangelio no conviven fácilmente en armonía en nuestra predicación y en nuestras iglesias. De hecho, muchos comunicadores ponen de forma deliberada un aspecto en contra del otro.
Aquellos que enfatizan la versión corporativa del reino del evangelio definen el pecado como algo casi exclusivamente corporativo -racismo, materialismo, militarismo, violación del shalom o paz de Dios. Esto habitualmente oscurece lo ofensivo que resulta para Dios el pecado, y normalmente desplaza cualquier énfasis en la ira de Dios. También se puede dar la impresión de que el Evangelio es que “Dios está trabajando para la paz y la justicia en el mundo, y tú también puedes hacerlo

Aunque es verdad que la venida de un nuevo orden social son “buenas noticias” para los que sufren, hablar del Evangelio en términos de hacer justicia oscurece el hecho de que la salvación es por gracia, no por obras. Y esa no es la manera en la que el Evangelio es usado en el Nuevo Testamento.

Recientemente he estudiado todos los lugares en la Biblia griega en los que se usan formas de la palabra griega Evangelio, y me he quedado impresionado al ver cuán habitualmente se usa el término para definir no una forma de vida -lo que hacemos- sino una proclamación verbal de lo que Jesús ha hecho y cómo un individuo hace las paces con Dios. Normalmente la gente que habla de las buenas noticias como principalmente trabajar para la paz y la justicia se refieren a eso como “el Evangelio del reino” Pero recibir el reino como un niño pequeño (Mt. 18:3) y creer en el nombre de Jesús y ser nacido de Dios (Jn. 1:12-13) es lo mismo – es la forma en la que uno llega a ser cristiano (Jn.3:3, 5)

Habiendo dicho esto, debo admitir que muchos de los que disfrutamos con el Evangelio clásico de “sola gracia través de la sola fe en solo Cristo” en gran parte ignoramos las implicaciones escatológicas del Evangelio.

Textos como Lucas 4:18 y Lucas 6:20-35 muestran la implicación del Evangelio de que ahora los de corazón roto, que no tienen reconocimiento social y son oprimidos tienen un lugar central en la economía de la comunidad cristiana, mientras que los poderosos y aquellos que tienen éxito son humillados. Pablo le dice a Pedro que las actitudes de superioridad racial y cultural no están “en línea con el Evangelio” de la gracia (Gál. 2:14) La generosidad hacia los pobres fluirá de aquellos que se agarran con fuerza al Evangelio como su profesión de fe (2 Cor. 9:13)

En Romanos 2:16, Pablo dice que la venida de Jesús para juzgar a la tierra era parte de su Evangelio, y si lees el Salmo 96:10 y siguientes sabrás por qué. La tierra será renovada y hasta los árboles estarán cantando de alegría. Y si los árboles serán capaces de bailar y cantar bajo el poder renovado del cosmos de su reinado, ¡qué seremos capaces de hacer nosotros!

Si esta renovación final del mundo material formaba parte de las buenas nuevas de Pablo, no nos debe sorprender al ver que Jesús sanó y alimentó a la gente mientras predicaba el Evangelio como señal y adelanto de ese reino que viene (Mt. 9:35)

Cuando nos damos cuenta de que un día Jesús va a destruir el hambre, la enfermedad, la pobreza, la injusticia y la muerte misma, eso hace del cristianismo lo que C.S. Lewis llamaba una “religión luchadora” cuando nos encontramos ante un barrio de chabolas o una sala de oncología. Esta versión completa del Evangelio nos recuerda que Dios creó tanto lo material como lo espiritual, y va a rescatar tanto lo material como lo espiritual.

Aquello que funciona mal en el mundo material, él quiere solucionarlo. Algunos niegan la importancia de trabajar en favor de la justicia y de la paz señalando a 2 Ped. 3:10-12, que parece decir que este mundo material va a ser completamente quemado en la resurrección final. Pero eso no fue lo que le pasó al cuerpo de Jesús, que mantuvo la señal de sus clavos, y Doug Moo defiende el uso de la palabra “transformación”, no “sustitución”, en su ensayo “Nature and the New Creation: NT Eschatology and the Environment” disponible en http://www.wheaton.edu/CACE/resources/onlinearticles/MooNature.pdf.

Continuará…

Ver parte 1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: