Presentación

making-sense-of-media-technology_id839219_size380“El perquè de tot plegat”

La traducción del título de esta entrada al castellano sería “el porqué de las cosas”.  Es así como el autor catalán Quim Monzó titulaba uno de sus libros más celebrados.  Sin duda, un título apropiado para poder dar alguna explicación (esperamos que sea lo suficientemente convincente) acerca de este nuevo espacio blog dedicado a la reflexión sobre aspectos prácticos de la fe y la teología cristiana que afectan áreas tan diversas y a la vez interconectadas entre sí como la preparación de sermones, la dirección de los cultos de alabanza o la obra pionera de nuevas iglesias en el contexto de grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia o Buenos Aires. 

En los últimos años, una de las palabras que se han puesto más de moda en las iglesias es la palabra relevante. Hoy en día nos llama la atención sólo lo que es relevante. Pero, ¿qué es algo relevante? Según los ilustres señores de la Real Académia Española (RAE), relevante es algo significativo o que se destaca por su importancia, tal y como ilustra la siguiente frase: solamente los sucesos que se consideran relevantes son recogidos por los medios de comunicación.”

A la luz de esta sencilla definición académica, ¿es posible que haya algún tema de los que trata la Biblia que no sea relevante, importante o significativo no sólo para los creyentes, sino también para los que todavía no creen?

Hubo un tiempo en el que al pueblo evangélico se le conocía como a la gente del libro (refiriéndose a la Biblia); No sólo porque siempre la llevaran a cuestas, bajo el brazo, sino porque además la leían; y no sólo porque la leyeran, sino porque además la conocían; y no sólo porque la conocieran, sino porque además trataban de vivir ordenando sus vidas de acuerdo a esta Palabra. La gente del libro… es así como se nos conocía… antes de que empezaran a llamarnos simplemente y de manera despectiva “evangelistas”…. ya ni tan siquiera evangélicos.

El púlpito al frente, en el centro y casi siempre elevado en la mayoría de las iglesias evangélicas simboliza la centralidad de la Palabra, el principio de la Sola Escritura, sobre la cual se fundamenta y se construye nuestra fe evangélica. Pero, ¿es posible que hayamos dejado de persistir en la Palabra, como Pablo animaba al joven Timoteo? (2 Timoteo 3:14-17). ¿A caso nos hemos puesto en marcha, hemos levado el ancla y nos hemos ido apartando de la Palabra? ¿Ha perdido relevancia esta Palabra?

Sin duda, sabemos que nuestra identidad está en Cristo y solamente en él; pero ¿cómo podríamos conocer a Cristo si no es por medio de su Palabra? Somos el pueblo del libro. Conocemos a Dios a través del libro. Tenemos un encuentro personal con Cristo en la Palabra. Vemos la cruz sólo a través de las páginas de este libro. Nuestra fe y amor tienen su inicio en la gloriosa verdad de la Palabra y en ella hemos sido persuadidos de que este  libro es la inspirada e infalible revelación de Dios. Por lo tanto, cualquiera que sea lo que el libro tenga que enseñarnos es de suma importa. En otras palabras, la doctrina es importante para la alabanza, para la vida y para la misión de la iglesia. No es una cuestión puramente teórica, sino que tiene implicaciones prácticas para la vida (y la vitalidad) de nuestras iglesias.

Por lo tanto, es urgente recuperar el amor por la predicación de la Palabra. Porque aunque en estos tiempos que corren, lo relevante pueda parecer otra cosa (continuan diciéndonos aquello de que vale más una imagen que mil palabras), sin embargo, es la locura y la aparente debilidad de la predicación el medio que Dios ha escogido para manifestar su poder. Un poder -no lo olvidemos- que es para salvación de un mundo al que no podemos dar la espalda con una ortodoxia fría que no hace ningún esfuerzo por articular con claridad y con pasión este mensaje de las buenas nuevas que nos ha sido confiado para que “proclamemos las virtudes de aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.” 

El evangelio lo explica todo, y es a la luz del mismo que  debemos reflexionar sobre todos aquellos aspectos prácticos de nuestra fe. Esto es lo que nos proponemos hacer desde kerigma.net y, por supuesto, te animamos a participar con nosotros (SDG).

 

 

4 comentarios

  1. ¿Quién anda detrás de ésta página? ¿te puedes presentar?
    Gracias hermano.

  2. Hola cristiano!

    Todavía estamos en “fase inicial” y aún tenemos que subir más información; pero puedes echar un vistazo en ABOUT.

  3. Estimados kerigmáticos.
    Me gusta mucho vuestro blog, los contenidos, el fondo y la forma, me tendreís por aquí.
    En cuanto a lo de culés… bueno nadie es perfecto 😉
    Un abrazo fraterno desde Madrid,

  4. Jaaziel, muchas gracias por pasarte por aquí y dejar caer unas palabras de ánimo. Seguro que vamos a estar en contacto! un abrazo y gracias también por elblogdecristianosh.blogspot.com

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