Fe, certeza… y Lesslie Newbigin

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Uno de los misioneros más importantes del siglo pasado fue Lesslie Newbigin. En nuestro país es alguien todavía por descubrir, así que recomendamos esta web, que aunque está en inglés, vale la pena ojear: http://www.newbigin.net

En un extracto de uno de sus mucho artículos, Newbigin decía lo siguiente:

Me imagino que la definición vigente de fe en el mundo anglo-sajón es la ofrecida por John Locke: es “una persuasión a la que le falta conocimiento”. Decir “yo creo” es decir algo decididamente más débil que decir “yo sé”. Comparemos esto con la famosa idea de San Agustín: “Credo ut intelligam”. Creo para comprender. La fe no es un substituto para el conocimiento sino el único camino hacia el conocimiento. Si reflexionamos acerca de la experiencia humana veremos que esta es la forma correcta de exponer la relación entre la fe y el conocimiento. El primer paso para aprender a entender algo es abrir la mente para aceptar por fe lo que se nos ofrece –la evidencia de nuestros sentidos, la manera en que nuestros padres usan las palabras para designar cosas y expresar significados. El niño que empieza en el colegio debe aceptar por fe las palabras del profesor. El estudiante universitario que se embarca en un nuevo campo de estudio debe empezar por poner su fe en los libros de texto autorizados. Por supuesto, en todos esos casos, puede ser que uno se cuestione lo que en un primer momento aceptó por fe, pero uno sólo puede hacerlo sobre la base de otro conocimiento que ha asumido siguiendo el mismo camino. Uno no puede aprender nada a no ser que crea en algo. (…)

Aquí está el centro del tema. Un tipo de “certeza indudable” que afirme poseer conocimiento absoluto es parte de nuestra alienación de Dios. La realidad es un Dios de gracia que nos lleva hacia un conocimiento de Él a través de un amor que da lugar a un compromiso de fe. La fe no es la afirmación de una certeza indudable e irreformable. Es un compromiso personal y total con Aquél que es capaz de llevarnos hacia la verdad en su plenitud. No conozco ninguna afirmación mejor sobre el tema que las siguientes palabras de Dietrich Bonhoeffer: “Sólo la fe es cierta. Todo menos la fe está sujeto a la duda. Sólo Jesucristo es la certeza de la fe

Extracto de: Newbigin, J.E. Lesslie (1993). “Certain Faith: What Kind of Certainty?.” Tyndale Bulletin 44 (2) : 339-350.

La fe no es algo que uno consiga a través de extraños ejercicios espirituales. A los cristianos algunas veces nos dicen: “me encantaría tener esa fe que tú tienes… pero no puedo”. Algunas personas piensan que la fe es algo tan “raro” que sólo algunas personas con características especiales pueden llegar a conseguir.

Pero la realidad es que todos vivimos por fe. Nadie vive su vida únicamente en base a un conocimiento objetivo. Todos vivimos para algo o para alguien en quien depositamos toda nuestra fe y esperanza. Según Romanos 1:25, o ponemos nuestra fe en Dios o la ponemos en alguna otra cosa o persona… ¡no existe la “neutralidad espiritual”!

Yo sé que mi mujer me quiere… pero mi certeza no se basa en análisis científicos… sinó en una certeza que nace de la confianza y lleva al compromiso personal. Me encanta pensar en la fe como “confianza”, porque me ayuda a entender lo que la fe bíblica es en realidad.

Cuando decimos “Yo creo en Jesús”, los cristianos estamos diciendo algo más que “Yo creo que Jesús existió y que lo que decía era verdad” Estamos diciendo algo parecido a “Jesús se ha ganado mi confianza, y esta confianza se expresa en mi compromiso total con Él. Confío en Jesús y en su obra a mi favor más que en cualquier otra persona o cosa” A esa confianza, la Biblia la llama “fe”… y no nos engañemos, esa fe es accesible para ti hoy.  ¡Acércate a Jesús!