¿Qué podemos aprender de un ateo? (II)

Uno de los slogans de nuestro tiempo es el que resume la siguiente frase: “no hay verdades absolutas”, que trasladado (o mejor dicho traducido) al tema de la lengua o de la palabra, vendria a decir algo así como que “no hay definiciones absolutas.” Es decir, que las palabras no tienen un único significado, pues en último término somos nosotros… desde nuestra limitación, quienes las llenamos de significado (el que queremos o el que más nos convenga).

Hace un par de semanas escribí lo siguiente en uno de los comentarios a la entrada ¿Qué podemos aprender de un ateo?A Sócrates se le atribuye la frase “sólo sé que no sé nada”, frase que podría ser perfectamente traducida como “sólo sé a través de no saber”. Aunque dicha con cierta ironía, la frase en sí no deja de expresar una verdad que aquél sabio de la antiguedad no podía eludir: desde nuestra limitada condición no podemos afirmar tener un conocimiento pleno de las cosas y es sólo en la medida que somos capaces de reconocerlo que entonces podemos empezar a aprender … a través de no saber. Seguir leyendo